Te revelamos la experiencia de un alto ejecutivo que se convirtió empleado a emprendedor. ¿Tú estás listo para dar el paso?
En ocasiones, la rutina puede ser nuestra peor enemiga y el temor a romper con algo establecido y conocido resulta un obstáculo difícil devencer.
En teoría, la vida puede ser vista como un ciclo en el que una persona,de entre 20 y 50 años, dedica la mayor parte de su tiempo a trabajar dentro de una empresa, para después obtener un cómodo y codiciado retiro. La realidad es que las personas que tienen lo que podríamos calificar como toda una vida dedicada al trabajo, saben poco del descanso y del ocio.
Sin embargo, aquellos que se dan cuenta que su experiencia profesional es una herramienta maravillosa para emprender, no dudarán en utilizarla para transformar su futuro en la realización genuina de sus sueños.
En este artículo le presentamos la experiencia de un emprendedor que,con una exitosa carrera corporativa decidió romper la rutina para lanzarse a crear su propio negocio. Después de haber trabajado engrandes corporaciones, con sueldos seguros y demás beneficios, ahora experimenta, se cae, se recupera para levantar su pequeña empresa y sepregunta: ¿Por qué no lo hice antes?
Después de trabajar como director de comunicación corporativa para la empresa multinacional Nestlé, Rafael Dávila, de 52años, decidió dejar atrás el mundo de ser empleado y formar su propia empresa. Su intención era clara: disfrutar al máximo todos los aspectos de su vida personal y profesional pero, sobretodo, decidirse a seguir trabajando sin perder de vista la diversión que esto implica.
Durante 30 años, Dávila había trabajado para otras empresas, llegando a puestos directivos en áreas relacionadas con mercadotecnia, publicidad y comunicación en compañías como J. Walter Thompson, Sanborn’s, McCann-Ericson, y Nestlé. Después de este andar, surgió en este emprendedor la inquietud del cambio cuando él y su esposa hicieron una reflexión sobre lo que esperaban del futuro y la forma en que deseaban aprovechar al máximo su tiempo y a sus hijos.
Estas decisiones no se toman fácilmente porque se acostumbra uno amuchas cosas . . . Pero, nunca es tarde para iniciar una nueva vida profesional dice Dávila.
Empezar algo nuevo, sobre todo un negocio propio, implica «…romper hábitos, como es el de llegar todas las mañanas al mismo lugar ysaber qué es exactamente lo que tienes que hacer, dice Dávila.
Una vez que consideró seriamente el hecho de dejar de trabajar para otras empresas –apoyado por su familia–, decidió dar el paso con el firme propósito de iniciar una nueva carrera y emprender un negocio. Uno de sus amigos, quien se dedica al revelado e impresión de fotografías, le ayudó a familiarizarse con el mundo de los laboratorios de revelado del que Dávila se vio bastante atraído yempezó a desarrollar la idea de su nuevo reto.
Reinventando El Negocio
A pesar de que el giro de su nuevo quehacer (la fotografía) no serelacionaba directamente con su carrera profesional, este emprendedor aplicó sus conocimientos de imagen y mercadotecnia para no crear una empresa igual a todas las de este ramo, sino tratar de otorgarle a la gente un nuevo servicio dentro de un mercado ya existente, dice Dávila.
Así estableció Foto Club, una empresa que, desde sugestación, se planteó como una cadena donde sus clientes fueran de un club en donde reciben trato personalizado, venta a crédito, renta de equipo, promociones, además de ofrecer lo que se vende en todos los laboratorios fotográficos. «Es un establecimientoen donde la gente de bajos recursos tiene oportunidad de rentar equipo y pagar a crédito. Si una persona tiene un festejo, Foto Club le ofrece rollos fotográficos y, en muchos casos, la renta de una cámara, con la posibilidad de pagar $10 semanales (aproximadamente US$ 1!). Este sistema nos ha funcionado muy bien ya que la gente es muy cumplida para pagar y hemos ganado muchos clientes gracias a nuestras facilidades de pago, dice Dávila.
Las Ganancias del Reinicio
Su idea de convertir en cadena su prometedor negocio no está muy lejos de concretarse. Después de empezar con una tienda, hoy en día cuenta con tres establecimientos más que ha levantado a siete meses de ese inicio (dos en la ciudad de México y uno en la vecina ciudad de Querétaro).
En cuanto a utilidades, Foto Club obtiene entre US$ 3,000 y US$ 4,000 por tienda y sus márgenes de utilidad oscilan entre 40 y 50 por ciento.
Para Dávila, el objetivo de contar con varios establecimientos crece día a día; por ahora, está enfocado en reinvertir esas ganancias para expandir su negocio al resto de México, pues el sistema de crédito (aplicado a un negocio de fotografía) es poco conocido en otros estados de la República. Aunque continúa dando asesorías de imagen y mercadotecnia en forma esporádica, hacerlo se ha convertido en hobby para este emprendedor.
¿Perdiendo El Liderazgo?
Según Dávila, quizá lo que más se extraña de la vida corporativa es el siempre atractivo sentimiento de dirigir; ser quien conduce las ideas y proyectos… en una palabra, saberse líder. Sin embargo, esto no quiere decir que en un negocio propio se pierde ese liderazgo sino, simplemente, implica empezar bajo una perspectiva diferente: trabajar por uno mismo, para un negocio propio, con recursos propios, en un campo en donde cualquier error tiene un alto costo, tanto moral como económico.
Para Dávila, ese mismo sentimiento de liderazgo «es el que proporciona la fuerza para seguir adelante, acercar gente y recursos y lograr metas predeterminadas».
Tener un negocio propio, por otro lado, «me permite disfrutar a mis hijos, no usar corbata y tener flexibilidad de horarios. Ocupar el tiempo en uno mismo, produciendo para sí y poniendo más atención a todo aquello que genere un buen sentimiento de afecto. Quizá los resultados materiales en un principio serán menores (ese es un riesgo que, bajo cualquier circunstancia emprendedora, hay que enfrentar), pero ganando más adeptos vía aprecio y no autoridad, concluye Dávila.
Texto original: http://www.soyentrepreneur.com/dar-el-paso-de-empleado-a-emprendedor.html