El problema conocido como “el frenesí emprendedor” pasa por alto la importante creación de un know how para que cada área de la empresa funcione aunque el dueño no éste. Lo que significa sistematizar la operación, contratación, ventas y otras funciones del negocio, en una dinámica similar a la construcción de un modelo de franquicia.
Y es que pasar de emprendedor a empresario equivale, según la teoría de Gerber, a aprender a manejar el valor de “tres caras” de una moneda. La dificultad inicial proviene del choque de tres personalidades presentes en la conciencia del empresario: el técnico, el gerente y el visionario. “En esta confrontación, mientras el visionario y el gerente debaten cómo funcionará la compañía, el técnico se pone a trabar sin esperar a que se resuelva el camino de la empresa.
“Abundan negocios que tienen un formato casero cuando en realidad muchos quieren desarrollar un gran negocio”, explica Rigoberto Acosta, director general de Coach Latinoamérica.
Lee el artículo completo con la participación especial del Coach Rigoberto Acosta.